Freddy Rincón,la última esperanza negra en Madrid.

Hace un año, viendo la Copa América en directo por Youtube, oí una voz familiar. Era el colombiano Freddy Rincón que estaba retransmitiendo los encuentros con un periodista de su misma nacionalidad. Me alegró oir a Freddy después de haber salido hace unos años en los medios por haber sido detenido en Brasil por una trama de blanqueo de dinero procedente del narcotráfico. El que fuera uno de los referentes de la mejor generación colombiana de fútbol de la historia pasó cuatro meses en la cárcel por aquello. Otro futbolista más relacionado con temas turbios. Nada nuevo bajo el sol. El ex-jugador de Corinthians, Palmeiras y América de Cali quiso sacarse un sobresueldo haciendo de intermediario entre narcos y lo pillaron. Recientemente a Jose Luis Pérez Caminero le pasó algo muy parecido. No los juzgo con severidad pues ambos se criaron en ambientes difíciles y solo tuvieron al fútbol como único apoyo en sus vidas.

Después de la retirada, el “horror vacui” del futbolista suele ser más “duro” que el del resto: de ser un rostro famoso se pasa a ser un vecino más, de cobrar millones se pasa a tener ingresos como el común de los mortales y eso no se encaja fácilmente en muchos casos. Algunos ex-deportistas acaban en la cárcel por negocios turbios, otros entran en depresión llegando al suicidio en ocasiones. Sin apoyos, el ex-deportista profesional puede acabar muy mal tras su retirada, por eso me alegró oír a Freddy aunque pareciera estar enfadado con el mundo en general y con el cuerpo técnico de la selección colombiana en particular, ya que lo criticaba incansablemente en cada retransmisión.

Freddy Rincón fue un jugador que pasó la mayor parte de su carrera en Sudamérica, principalmente en Brasil y en Colombia, en donde cuajó buenas actuaciones que le valieron la llamada a Europa, llegando al “Viejo Continente”  en una edad madura (28 años). Ni en Italia, ni en España pudo estar al nivel de su fama.

En el Napoles, a pesar de sus 7 goles en 28 partidos, no acabó de convencer el interior colombiano, que fue transferido al finalizar la temporada (ante el asombro general) al Real Madrid, entrenado por aquel entonces por Jorge Valdano que pidió expresamente a aquel jugador que había masacrado a Argentina 0-5 un par de años atrás

 

 

Su paso por el Real Madrid fue lo que podría decirse un infierno. Desde el primer día aparecieron pintadas racistas en el Bernabeu que no hicieron mucho bien en su adaptación al equipo. Si a eso unimos que su estado físico no era el mejor y la destitución de su máximo valedor Valdano..-el panorama para “El Coloso de Buenaventura” no parecía el más óptimo para triunfar.

Hay que recordar que por aquel entonces los hinchas neonazis del Real Madrid (Ultra Sur) tenían un poder muy grande dentro de la institución madridista: tenían una sala dentro del estadio para sus enseres, entradas y desplazamientos pagados por el Club e incluso se colaban en las concentraciones del equipo en los hoteles antes de los partidos para sacarse fotos con los jugadores “blancos” que luego publicaban en su fanzine:

Evidentemente Freddy nunca apareció en estos fanzines de los Ultras madridistas, que veían a los negros como seres inferiores e incluso llegaban a silbar y a hacer sonidos simiescos a alguno de sus propios jugadores.

El nuevo entrenador del Real Madrid tras la salida de Valdano fue Arsenio Iglesias, que no le dio ninguna opción de continuidad al ídolo colombiano. Con todo en su contra, el de Buenaventura abandonaría el Real Madrid con una pobre marca de 2 goles en 19 partidos, no sin antes decir que el Real Madrid había sido el Club que peor lo había tratado en toda su carrera.

Freddy Rincón achacó su fracaso a un tema de racismo por parte de todos los estamentos merengues -desde el Presidente Lorenzo Sanz a los aficionados- pero lo cierto es que ya por aquel tiempo el colombiano era un jugador en plena cuesta abajo que quiso justificar su propia decadencia con excusas de mal pagador.

Y así Rincón, se convertía en otro caso más de futbolista negro en el Club blanco que no cumplía las expectativas. Primero fueron Didí o Cunningham y posteriormente, Flavio Conceiçao o Geremi, en una especie de maldición blanca con los jugadores negros, que salvo honrosas excepciones no deja de cumplirse a cada nuevo fichaje.

Al final va a ser que lo de “La Casa Blanca” no es solo por el color de las camisetas.

 

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