Nacionalizando a Alberto Tarantini.

En baloncesto últimamente se están produciendo una serie de nacionalizaciones muy “sui generis”,en la que estadounidenses pasan a  tener doble ciudadanía de paises que ni siquiera saben situar en un mapa (ya no digamos hablar su idioma o conocer algo de su cultura).Todo esto ocurre de un día para otro,sin haber residido el jugador yanki ni un solo día de su vida en ese país del que ahora es ciudadano.Pero desde luego estas pillerías no son nada nuevo bajo el Sol.

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En fútbol, por los años setenta y con la llegada de los primeros sudamericanos a la liga española,se empezaron a producir intentos de nacionalización poco ortodoxos.Algunos de ellos realmente tronchantes,en los que el jugador sudamericano decía que sus abuelos habían nacido en “Osasuna” o en “Celta” para poder obtener así la ciudadanía española y no tener que ocupar plaza de extranjero.La cara de los jueces que tenían que tramitar esas ordenes de nacionalización tenían que ser un cuadro.Es como si un español llega a Argentina y dice que su abuelo nació en “River” o en “Talleres”.A buen seguro los argentinos harían buenos chistes de gallegos con ese material.

Pero si hubo un caso significativo de intento de nacionalización por chanchullo en los años setenta en España, este fue el de Alberto Tarantini,joven jugador argentino que se había proclamado campeón del Mundo con Argentina en 1978.El jugador había jugado “libre” el Mundial del 78 por una agria polémica de subida de ficha que le exigió a Boca Juniors y que éste nunca aceptó.Así fue como el Barça empezó a mover hilos para hacerse con sus servicios,cosa que en un principio consigue,residiendo el jugador durante unos meses en Barcelona a la espera de que se tramite su nacionalización como español.

La nacionalización de Alberto era imprescindible, pues ya había otros dos extranjeros en el Barça y no quedaba sitio para ningún foráneo más en el club azulgrana.Como Tarantini no es un apellido muy español, se desestimó seguir con la opción de escarbar en busca de  un bisabuelo nacido en Ávila en el siglo XIX o un tatarabuelo de “Numancia”.Aquello de intentar pasar a un italo-argentino como descendiente de españoles no iba a colar…por lo que se intentó algo aún mas surrealista,digno de una comedia de enredo:se buscó un matrimonio de conveniencia.Así como lo cuento…un jugador que era una estrella mediática por aquel entonces y del que todos sabían que estaba en una relación con “la pata Villanueva”,iba a ser casado por decreto con una modelo paraguaya de padres españoles, para así poder obtener la ciudadanía…casi ná.

Al principio, el jugador se dejó tentar y no le pareció aquello una mala idea,pero al poco de enterarse su novia (con la cual se casaría más tarde y tendría dos hijos),le hizo saber que si continuaba con aquella farsa, ya se podía ir preparando para dormir en el sofá el resto de su vida.Ante tal disyuntiva,el “Conejo” Tarantini puso tierra de por medio con el club azulgrana y acabó recalando en el Birmingham inglés donde nadie intentó casarlo para poder jugar al fútbol.

Su rendimiento en Inglaterra fue mucho más flojo de lo esperado.Tras pasar por River Plate,donde cuaja excelentes partidos, acaba regresando a Europa a jugar en Clubs franceses de medio pelo, sin pena ni gloria en sus actuaciones.Se retiraría del fútbol a los 33 años, en 1988, defendiendo los colores del FC St.Gallen suizo.

Actualmente sigue siendo recordado por los seguidores de Boca Juniors como un traidor y por los seguidores del Barça como otro de esos fichajes freaks que nunca llegaron a debutar.

 

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