Sebastián “el loco” Abreu.

Hago un alto en el camino en las crónicas de la Euro, para recibir de nuevo a mi amigo Tisdale que vuelve con nuevas historias.Esta vez le toca el turno nada más y nada menos que a Sebastián Abreu….casi ná.Disfruten!

 

Esta es mi tercera entrada en el blog de mi querido amigo Berto, y antes de nada, quisiera dedicar unas líneas para agredecerle el que me permita participar un vez más en él. Me considero un amante del fútbol, y pese a ello reconozco que desconocía gran parte de las curiosidades que nos trae cada día. Y eso me deja bien claro que es un auténtico y genuino monstruo del fútbol y por ello es un grandísimo honor que me haga un rinconcito al lado de su sabiduría futbolística.

 
En mi última participación en este blog hablé del Loco Palermo, y ahora, toca escribir sobre otro pirado del fútbol, el Loco Abreu. Necesitaría 6 o 7 entradas para escribir todo lo que Washington Sebastián Abreu Gallo ha hecho en el mundo del fútbol. A sus 35 años, después de 18 como profesional, habiendo jugado más de 530 partidos y celebrado más de 320 goles, (y lo que le queda) vistiendo la camiseta de nada menos que 18 equipos diferentes, hay mucho que contar sobre él. Si ya además nos alejamos del terreno de juego y nos vamos a sus “cosillas” fuera de la cancha, estaría obligando a mi amigo Berto a que le abriese una sección entera sólo para El Loco. He procurado resumir bastante su estancia en tantísimos equipos, y quizás me haya pasado cosas por alto, si es el caso, ruego me disculpen.

 
El Loco es el apodo de Sebastián Abreu, aunque también hay quien lo conoce como el Nómada. Ambos le vienen como anillo al dedo. Un jugador distinto, sin miedo, decisivo y cazagoles en todos los equipos en los que ha jugado, capaz de levantar odios y pasiones en su misma afición, por sus goles y carisma y por su actitud pasota. Capaz de jugarse la eliminatoria de cuartos de todo un mundial 2010 tirando el penalty decisivo a lo panenka, capaz de empequeñecer con sus excentricidades a otros grandes chiflados del mundo del fútbol.

 

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Con su 1’93 de altura apuntaba maneras en el baloncesto, decidiéndose finalmente por el fútbol. Cuentan que cuando era solamente un chavalín que daba sus primeros pasos en el basket, le pidieron que hablase sobre la estrella del partido, y se entrevistó a sí mismo. “Me dijeron que le hiciera una nota a la estrella del partido y es lo que hice” afirmó después. Empezaba a dejar pinceladas de su particular personalidad.
Pero centrémonos en el fútbol y empecemos donde corresponde, que es lo que nos importa.

 
Los comienzos del “Loco” en el mundo del fútbol son en el club Plaza Rivera. Posteriormente pasa a Filarmónica, y al filial del Club Nacional de Minas en el año 1987, ambos clubes muy humildes. En 1992 debuta para el primer equipo del Nacional de Minas. Ese mismo año Sebastián integra la Selección Juvenil y en 1993 es citado para la Selección Uruguaya Sub 17 para jugar el Sudamericano de Colombia. En ese campeonato juega sólo 45 minutos en el último partido del campeonato contra Bolivia y convierte 2 goles. Jugó poco, pero una vez finalizado ese torneo comienza una puja entre varios clubes para tenerlo en sus divisiones inferiores. Finalmente, el Defensor Sporting logra hacerse de sus servicios y tras un par de años fogueándose en divisiones inferiores del club, consigue llegar a Primera División, en el año 1994. En 1996 participa en la Copa Libertadores de América y marca 6 goles. Su equipo quedó eliminado en octavos de final, pero la actuación de Sebastián no pasa desapercibida. Los dirigentes de San Lorenzo de Almagro, uno de los clubes grandes de la Argentina, van a observarlo y quedan impresionados con su rendimiento, consiguiendo su fichaje poco después. En esta primera etapa en Argentina consigue buenos números, pero comienza a dejar claro que no es jugador de un sólo equipo.

En 1997, El Depor lo ficha, por 1200 millones de pesetas (7.2 millones de euros), una barbaridad para la época, y con un contrato a 10 años, aunque apenas permanecería una temporada en A Coruña, una espinita que siempre tuvo clavada el bueno de Lendoiro, su gran valedor.

Irureta no le tragaba demasiado, y entre eso, su fama de tipo excéntrico, (al parecer se gastaba verdaderas fortunas en vino caro para luego mezclarlo con Coca Cola) y el peso de haber costado mucha pasta con la correspondiente presión que eso ejerce, acabaron por pasarle factura. En uno de sus últimos goles en el Depor se le salió la bota, y no se le ocurrió mejor cosa que patearla, rompiéndose varios dedos en el acto, cosa que acabó por quemar la relación con su entrenador, que veía como el goleador del equipo se lesionaba por tamaña tontería. Su pésima relación con Irureta la resumiría luego el propio Abreu…

 

“No triunfé en España porque hubo un entrenador que nunca quiso tenerme en el plantel sin ni siquiera conocerme. El presidente siempre confió en mi y por eso me da rabia”

 

En su única temporada en tierras gallegas, instauró el himno del autobús del equipo. La famosa canción de ‘La Mosca’ cuya letra decía “yo romperé tus cartas para no verte más” la cambió por yo “romperé tus gafas…” en alusión a Irureta. Jabo tuvo que escuchar la canción todas las mañanas cuando iban y volvían de entrenar. Irureta no tenía mucha paciencia con el uruguayo, pero parece que al Loco también le iba la marcha.
Después de esta pequeña aventura sin mucho éxito por tierras españolas marchó a Brasil, a defender la camiseta del Gremio, pero allí tampoco tuvo mucha suerte, apenas estuvo media temporada. Cuando parecía que El Loco se apagaba, le llega su gran oportunidad, le contrata el Tecos mexicano, y allí explota definitivamente, marcando muchos goles y consagrándose pichichi de la competición azteca. Regresa poco después a San Lorenzo, a saldar cuentas pendientes, consiguiéndolo a lo grande, liderando al equipo y conquistando el campeonato argentino, ganándose a la afición a base de goles y ayudando a que su equipo batiera récords de victorias y puntos en una única temporada.

 
A mediados del 2001, Sebastián Abreu abandona Argentina y reparte las siguientes 7 temporadas de su carrera entre Uruguay y México. Comienza cumpliendo uno de sus máximos sueños, ponerse la camiseta del Club Nacional de Fútbol, el equipo del que siempre se confesó fanático. Su amor por la camiseta del Nacional lo lleva a ser reconocido y respetado por la afición, incluso antes de salir al campo. Logra el Campeonato Uruguayo y ser el goleador del equipo, con la escalofriante cifra de 17 goles en 18 partidos, entrando en el Olimpo de los futbolistas más queridos por la afición.

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Ya en 2002 firma por 1 año y medio con el Cruz Azul y logra unos de sus picos más altos en su carrera deportiva. Anota 29 goles en 37 partidos, llevándose un nuevo pichichi. Problemas institucionales entre la directiva y los jugadores le hacen abandonar el equipo y nuevamente vuelve a ponerse la camiseta del club de sus amores, el Nacional. Al mismo tiempo, hay un acontecimiento en diciembre de 2002 que cambió la vida y el rumbo del delantero. Un accidente de tráfico en Uruguay en el que falleció un amigo suyo que viajaba como acompañante le marcó profundamente, haciéndole sentar un poco la cabeza.

 
Luego de diferentes disputas administrativas, con la constante oposición del Cruz Azul, equipo con el que aún tenía contrato, sólo pudo jugar 7 partidos en su segunda etapa en Nacional, donde anota 8 goles. Su aporte en esos pocos partidos resulta fundamental para la obtención del Campeonato Apertura 2003. En junio de ese mismo año vuelve a hacer las maletas y marcha nuevamente a México, vistiendo los colores del América y nuevamente del Tecos, antes de regresar al Nacional, para seguir aumentando su leyenda entre la afición a base de levantar títulos y golear a lo grande.

 
A mediados del 2005, Sebastián Abreu es fichado por los Dorados de Sinaloa (donde estuvo a las órdenes de Lillo y compartió vestuario con Guardiola) logrando allí su tercer pichichi en la liga mexicana, De esa manera entra una vez más en la historia, al ser máximo goleador con tres equipos diferentes en la misma liga. La segunda parte de la temporada 2005/06 tiene un sabor agridulce. Por un lado logra su cuarto titulo de goleo en el fútbol mexicano, anotando al igual que en el Torneo Apertura 11 goles. Con 22 anotaciones en la temporada se convierte en el máximo artillero de la temporada 2005/2006. Su gran temporada no impide que el Dorados descienda de categoría.

 

 

 

Siendo ya uno de los máximos goleadores del fútbol mexicano, a comienzos de la temporada 2006/2007 es transferido a los Rayados de Monterrey, su tercer equipo grande en el país azteca. Jugando para el popular equipo logró llegar a los 100 goles en México. En el Apertura 2006 fue el goleador del equipo con 8 tantos. Al finalizar ese campeonato el equipo lo declara transferible por no entrar dentro de su esquema de juego. Las ofertas tanto dentro de México como fuera no se hicieron esperar y sella su traspaso al club San Luis, donde firmó un contrato por 6 meses. Jugando para los Tuneros del San Luis logró el objetivo de mantener la categoría 4 jornadas antes del final, y el “Loco” aportó lo suyo siendo el máximo anotador del equipo. Para el comienzo de la temporada 2007/08 Sebastián firma con el club grande que le faltaba en México, los Tigres de Universidad Auntónoma de Nuevo León (UANL). Con elloa juega 15 partidos en los cuales anota 7 goles.

 

 

En 2008, llega al River Plate, quedando segundo en la tabla de goleadores de la Libertadores, con siete goles. En abril del 2008, cuando le restaba un año de contrato y el equipo deseaba extenderle el contrato por una temporada más, diferentes polémicas en el club hacen que Sebastián Abreu acepte el ofrecimiento de Beitar Jerusalén, de Israel, en donde permanece pocos meses, hasta su regreso a River, en septiembre de ese mismo año. Poco tiempo después, volvería a jugar en España.
Abreu llegó a la Real Sociedad, que por aquella época andaba en segunda división, recomendado por el que había sido su entrenador en el Dorados, el español Juanma Lillo. Debutó en la última jornada de la primera vuelta de Liga. Desde su llegada se convirtió en el referente indiscutible del equipo txuri-urdin en la delantera, jugando 18 de los 22 partidos que restaban de temporada.

Marcó 11 goles siendo el máximo goleador del equipo a pesar de haber jugado solo media temporada. Sin embargo los goles de Abreu no fueron suficientes para enganchar al club a la lucha por el ascenso a primera, ya que la Real Sociedad quedó descolgada en el tramo final de la temporada y acabó sexto. A pesar de su gran rendimiento, el jugador uruguayo no acabó de cuajar del todo entre la afición realista por el estilo poco combativo y parsimonioso de su juego y por la forma en la que se produjo su marcha del club, al haberse anunciado ya su fichaje por el Aris de Salónica griego antes de finalizar la temporada.

 
La estancia de Abreu en el fútbol griego se prolongó por menos de medio año. Abreu jugó un total de 9 partidos oficiales con el Aris, marcando 5 goles Debido a los impagos del club griego en su salario, Abreu abandona el club.
Después de ese pequeño paréntesis por ligas europeas, Abreu firmó por uno de los grandes de Brasil, el Botafogo, por dos temporadas en enero del 2010. Rápidamente se tornó referencia del actual equipo y el gran ídolo de la afición no sólo por el buen fútbol, también por llevar el número 13, el mismo que llevaba Zagallo una de las leyendas brasileñas. Ayudó al Botafogo a ser campeón del Campeonato Carioca, siendo el 2º goleador de la competición con 12 goles y anotó el penalty que dio a Botafogo el triunfo y el título en la victoria 4-1 sobre el grande rival del equipo, el Flamengo.

En ese mismo año tendría una fuerte polémica a raíz del siguiente anuncio publicitario…

 

 

“La Iglesia brasileña estudia la posibilidad de demandar al delantero uruguayo Sebastián Abreu, quien la semana pasada golpeó balones hacia la famosa estatua del Cristo Redentor en Río de Janeiro con motivo de un anuncio publicitario”.
«El caso está en análisis», dijo ayer el sacerdote Adionel Carlos, portavoz de la Archidiócesis de Río de Janeiro, que es propietaria de la famosa estatua símbolo de la ciudad brasileña.

 
Según la prensa brasileña, el Cristo Redentor fue utilizado como escenario de una pieza publicitaria protagonizada por Abreu, ídolo del equipo carioca de Botafogo, y realizada para la aerolínea uruguaya Pluna, que se prepara para inaugurar vuelos directos entre Río de Janeiro y Montevideo.
El columnista Ancelmo Gois, del diario O Globo, afirmó que la Archidiócesis de Río estudia encausar a Abreu y también a Pluna, argumentando que no ha sido consultada sobre la realización del rodaje”
En mi opinión no es para tanto, pero levantó bastante polémica en el país brasileño, aunque finalmente no pasó a más.

Llegamos al Mundial de Sudáfrica 2010, en donde pasaría a la historia como el charrúa que imitó a Panenka, el checo más ilustre por lanzar un penalti despacio y picadito, o al Zidane que adelantó a Francia en la final del Mundial 2006. Su equipo se jugaba en la tanda de penaltys el pase a Semifinales ante Ghana. Le tembló el pulso al hombre, ya lo creo…

 

 

Y ya que hablamos de la selección uruguaya, os dejo también sus registros como internacional, con Uruguay ha jugado 57 partidos, marcando 26 goles, ayudando además a su selección a ganar la Copa América del 2011.

 
Actualmente, Abreu sigue en Botafogo. Visto su alto rendimiento, la directiva del Botafogo extendió su contrato y le subió la cláusula de rescisión. Ofertas no le faltan al Loco, que aseguró que habían preguntado por él directivas de equipos de países tan dispares como Chile o Turquía, pero parece que siendo ya un veterano ha decidido dejar de cambiar tanto de equipo y sentar la cabeza.

 
Y con esto termino. Quizás, cuando se retire, pueda seguir participando en telenovelas o programas de televisión, que para algo son sus otras grandes pasiones, o quizás lo veamos en las tertulias de la televisión uruguaya hablando sobre el pase de su hermana en el Gran Hermano de su país. Con Abreu nunca se sabe.

Mientras tanto, que siga entrando a rematar los córners gritando “¡Llega el tsunami del área!”, y que sigue mostrando orgullosamente una camiseta debajo de la oficial cosida a retales, con recuerdos de otros clubes, con fotos de sus hijos…

 

¡Hasta otra, amigos!

 

 

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4 comentarios en “Sebastián “el loco” Abreu.

  1. Madre mía,Tis…al final la gente se va a pensar que te pago por los artículos.:)
    Eres un crack.

    Muchas gracias por tus elogios.Honrado me siento por ellos y por que te dignes a escribir de vez en cuando cosas como éstas.

    Un abrazo!

  2. Una vez en Botafogo el Loco pateo un penal a la vaselina y el golero se quedo parado y lo atajo. Al rato le dieron otro. Va el Loco ¡y patea otra vez a la vaselina! Esta vez convirtio y demostro lo que es tener huevos. Gran entrada, Tis

  3. Un día en Botafogo le dan un penal y el Loco lo tira a la vaselina. El arquero se queda parado y lo ataja con facilidad. Al rato le dan otro y el Loco ¡lo tira otra vez a la vaselina! Esta vez fue gol y Abreu demostró que los tiene bien puestos

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