El adiós del Rangers de Glasgow.

Vuelve Tisdale,pero esta vez con malas noticias….el Rangers de Glasgow desaparece.Mi buen amigo hace un resumen de las andanzas del club escocés en sus casi 150 años de Historia.

Hola de nuevo, queridos lectores.

Como ya escribió largo y tendido mi amigo Berto en otra de sus magníficas entradas, son muchos los equipos que han desaparecido, tanto a nivel nacional como internacional. La mayoría de las mismas han pasado desapercibidas, pues suelen ser equipos humildes sin mucha fama. Hace pocos días, exactamente el 14 de junio, se vivió la que probablemente es la desaparición más sonada de la historia del fútbol… el Glasgow Rangers escocés dejaba de existir.

El que fue uno de los dos equipos grandes de Escocia, fue declarado en quiebra y desapareció oficialmente por no haber podido arreglar su deuda con el fisco, deuda que ascendía a 25 millones de euros. Los desesperados intentos por parte de la directiva de conseguir que alguien comprara el club no llegaron a buen puerto, y se consumó el desastre. Acababa así un equipo de 139 años de historia, que será refundado y que comenzará de cero en la tercera división de su país, con otro nombre. Atrás quedan 54 Premier Leagues escocesas, 27 Copas de La Liga y 33 Copas, entre otros muchísimos títulos.

Una gran pérdida para el fútbol escocés, que se basaba prácticamente en lo que hicieran los azules junto a su clásico rival, el Celtic…

Cuando el Rangers comenzaba a ser investigado por impago fiscal de impuestos y empezaba a flotar en el ambiente la posibilidad de una quiebra, los seguidores del Celtic prometían cantar para celebrarlo y rematar dándose un atracón de jalea y helado. Puede que ahora que se ha consumado la desaparición no lo celebren tanto. Como en todos los derbis, los equipos se retroalimentan, y son bien conocidos los beneficios económicos que generan para los equipos. La rivalidad entre ambos es brutal, no hay duda. Pero paradójicamente fuera del campo lo negociaban todo de forma conjunta, desde los patrocinadores, pasando por los derechos televisivos, levantando críticas entre el resto de equipos escoceses, a los que les fastidiaba especialmente el doble juego que hacían ambos.

Si mañana desapareciera el Barça, o el Real Madrid, conozco a mucha gente aficionada a uno y otro equipo que lo celebraría como si de un título de Champions se tratase, pero estoy seguro de que cuando se asentase el polvo y dejasen de correr ríos de tinta, muchísimos aficionados echarían de menos los apasionantes derbis, las disputas ligueras, el jugarse títulos contra el eterno rival, los cruces de declaraciones y toda la polémica en general, que junto a los goles, son la salsa del fútbol. Eso a nivel de aficionado, porque seguro que también las directivas iban a echar en falta los derbis, haciendo caja con estadios llenos y recaudaciones millonarias. (En el último clásico disputado en el Camp Nou, el Barça ganó casi 3 millones de euros en la venta de entradas, por poner un ejemplo)

A lo largo y ancho del mundo, podemos disfrutar de diferentes derbis, a cada cual más caliente. Aquí, en Europa, tenemos los Barça-Real Madrid, los Manchester United-Manchester City, los PSG-Olympique de Marsella, los Milán – Inter, los Ajax-Feyenoord y un larguísimo etcétera. En América también tienen los suyos, como los Boca-River y los Flamengo-Fluminense, y todos estos ejemplos son los primeros que se me han venido a la cabeza, porque sin duda el estimado lector podría ampliar la lista con docenas y docenas de encuentros. La rivalidad, suele ser o por cercanía geográfica o por tener algún trasfondo político, y todo eso se junta para darle más emoción incluso a los que ya de por sí son grandes partidos.

Sin embargo, ninguno de los ejemplos de antes se acerca al derbi de Glasgow entre Rangers y Celtic. Pese a la pequeñez de la liga escocesa, es uno de los partidos más esperados por todos los amantes del fútbol. Con una larguísima tradición, ambos arrasan en las competiciones domésticas (han ganado alrededor del 90% de los títulos disputados en Escocia desde 1890), y han llegado a finales europeas (el Celtic hace poco celebró los 40 años de la consecución de su única Copa de Europa), ambos tienen unos impresionantes estadios, Celtic Park (60.832 localidades)

e Ibrox Park (50.411 localidades)

Y cuentan con un nutrido grupo de seguidores, tanto en Escocia como en todo el mundo. Dos equipos que cuando se enfrentan, paralizan la vida en Escocia e Irlanda del Norte donde la sociedad está tan afectada por las diferencias político-religiosas entre las comunidades protestante y católica. Quién iba a decir que la industrial y gris Glasgow se convertiría en la ciudad que iba a acoger el partido más emotivo del planeta. El clásico más antiguo a nivel mundial, con 120 años de existencia…

La Premier Escocesa está muy lejos de ser una de las ligas punteras de Europa. Puede que el único aliciente de la competición sea la tremenda rivalidad entre el Celtic y el Rangers. Ahora que el Rangers se refundará en tercera y que probablemente todos sus buenos jugadores volarán, y que puede que pasen muchísimos años antes de volver a vivirse el Clásico de Clásicos, hablaré un poco sobre esta mítica rivalidad del fútbol mundial, e intentaré abrirme paso explicando lo mejor que pueda de donde viene tan tremenda hostilidad entre ambos equipos. Quizás no esté del todo capacitado para escribir sobre política o religión, temas de los que soy un gran desconocedor, por ello pido el perdón anticipado del lector si mi intento es más bien torpe, pero procuraré hacerlo lo mejor posible.

Para entender el odio que se profesan ambas entidades, tenemos que hacer un viaje en el tiempo y volar hasta finales del sigo XIX. Los estudiosos del fútbol suelen dividir esta rivalidad en tres fases:
1_La tensión producida en Escocia por la llegada masiva de inmigrantes católicos tras la hambruna que asoló a Irlanda.
2_Los años posteriores a 1888 tras la fundación del Celtic (el Rangers fue creado 1873)
3_ La época moderna, marcada por la decisión del Rangers de abandonar su política de fichar sólo protestantes con la llegada de Maurice Johnston en 1989, (único jugador que había jugado en ambos equipos hasta hace un par de años, cuando el Celtic fichó a Kenny Miller)
Bien, ahora que tenemos resumidas estas tres fases, vámonos a verlas todas ellas en mayor profundidad.
La rivalidad entre Rangers (apodados Gers) y Celtic (que reciben el sobrenombre de Bhoys) data de finales del siglo XIX cuando un grupo de religiosos fundó el Celtic FC. Dirigidos por el sacerdote Wilfred Kerins, el objetivo de la creación del equipo era recaudar fondos en los partidos para financiar un comedor social para inmigrantes irlandeses.
En la ciudad ya existía el Rangers, fundado 15 años antes por un grupo de aficionados al remo. Desde el principio se convirtió en el equipo preferido de los trabajadores de la clase obrera protestante del puerto de Glasgow.
El Celtic no tardó nada en convertirse en el equipo de la abundante colonia irlandesa establecida en Escocia, que en su mayoría era católica. Esto hizo que el Rangers empezara a posicionarse con mucha fuerza entre la población local como el equipo símbolo del protestantismo. Y así llegó el primer Celtic-Rangers, el 28 de Mayo de 1888. Supuso además el debut como club de fútbol del Celtic. Unos 2000 seguidores vieron como los católicos vencieron por 5-2 a los protestantes.

Y así, nacía el derbi más famoso del mundo, conocido como The Old Firm (La Vieja Empresa), una denominación que tiene su origen en los primeros años del siglo XX, y más exactamente en la final de Copa de 1909 cuando los clubes empezaban a dominar el fútbol escocés. El término se refiere a las grandes cantidades de dinero que se llevan los clubes en sus numerosos enfrentamientos, ya que en dicha final copera el choque acabó en empate, por lo que se tuvo que repetir (en aquella época aún no existían las prórrogas). El segundo partido, con las gradas de Hampden Park a reventar, iba camino de terminar igual, camino de un nuevo encuentro de desempate. Por la grada comenzó a extenderse con virulencia el rumor de que podría estar pactado de antemano el empate para poder disputar otra repetición más, con el consiguiente beneficio económico extra para los dos equipos, y aficionados de ambos bandos invadieron el campo, quemando las taquillas, atacando a la policía y cometiendo todo tipo de destrozos, tanto en el estadio como en los alrededores. La conclusión no pudo ser más drástica: el partido fue suspendido y en el palmarés de la Copa de Escocia de 1909 se observa una edición en blanco. Por ello, Old Firm simboliza la extendida opinión de que ambos conjuntos se benefician económicamente ( y mucho) de la antipatía que se profesan, como ya explicaba al principio de esta entrada. Uno de los argumentos más utilizados contra ambos clubes por parte de otros equipos, ha sido el hecho de que el sectarismo les hace adolecer de atractivo para inversores del resto de Europa, y que por ello la liga escocesa no puede abrirse un hueco compitiendo contra el resto de equipos europeos.

Hasta aquí, la rivalidad era más bien deportiva, aunque con algún pequeño toque religioso. El tema empezó a recoger tintes políticos y religiosos más acusados cuando en 1912 el astillero Harland and Wolf se negó a contratar a católicos. El sectarismo de las aficiones se agravó con la instauración del Estado Libre en Irlanda en 1921, tras setecientos años bajo dominio inglés. La zona del Norte, más pequeña, siguió perteneciendo al Reino Unido, mientras que la del sur se convirtió en el gran pulmón del Celtic.
Por aquella época, cada Old Firm terminaba muy mal. Las batallas campales eran ineludibles al final de cada encuentro, y se empezaba a asumir que la reconciliación era imposible. Esto llevó a que incluso equipos de raíces irlandesas como el Dundee Harp o el Edinburgh Hibernian, entre otros, intentaran ocultar sus orígenes.

Tras una época de relativa calma vivida durante y después de la II Guerra Mundial, la situación se recrudeció. Es cuando la política entra en juego. A partir de ahí empezó a estar muy presente en ambos estadios. De entre los cánticos más tristemente famosos en Ibrox Park, es muy habitual el cántico que dice ‘Estamos hundidos en sangre feniana hasta las rodillas, rendíos o moriréis”, en alusión al Sinn Fein, partido nacionalista irlandés y rama política del IRA. También se viven momentos de exaltación cuando antes de rodar el balón en Ibrox Park suena la canción Simply the Best, de Tina Turner, que suele terminar con un estruendoso grito en el que la afición manda a la mierda al Papa.

 

 

De entre los momentos más trágicos destaca la avalancha de espectadores en 1971 en Ibrox Park, que terminó con la vida de 66 aficionados. Nueve años después, en otro derbi caliente, la policía se vio obligada a cargar a caballo contra hinchas de ambos equipos. Una de las causas esgrimidas en ambos casos para intentar explicar tales desgracias fue la enorme cantidad de alcohol que llevaban todos encima, lo que ha llevado desde hace años a ubicar el horario del partido al mediodía, para evitar lo máximo posible el que la gente llegue al estadio ebria. Por eso mismo, se prohibe la venta de bebidas alcohólicas en todos los pubs de la ciudad antes y durante el encuentro.

 


Uno de los primeros en querer enterrar la política de no contratar a jugadores católicos por parte del Rangers fue Graeme Souness, ex de Liverpool, que fichó como entrenador-jugador en abril de 1986 e inmediatamente subrayó su intención de desmantelar una política de fichajes criticada en todo el mundo. Souness tuvo su victoria en julio de 1989, fichando a Mo Johnston, pensando en conseguir buenos jugadores, sin tener en cuenta la religión. Johnston era católico, y tras ser traspasado por el Celtic al Nantes, el Rangers acometió su fichaje. El pobre chico lo pasó espantosamente mal en su vuelta a Glasgow, en donde todos le detestaban. Unos por ser un traidor y marcharse al rival, y otros por considerarle un intruso. Terminó marchándose a EE.UU, sin hacer demasiado por su equipo, aunque pasaría a la historia por su polémico fichaje.

Parece claro que en los últimos años se habían conseguido grandes avances, ya que jugadores católicos (Lorenzo Amoruso, Gaby Amato, Claudio Caniggia, etc.) se conviertieron en ídolos de la grada de Ibrox Park.

Un paso más en esta línea y uno de los datos más importantes de los noventa fue otra contratación, la del chileno-israelí Sebastián Rozental, jugador judío y suramericano, en 1997. Los hinchas radicales del Rangers FC han simpatizado siempre, a parte de con los paramilitares protestantes en Irlanda del Norte, con la ideología neonazi, por lo que fue otro hito histórico.

Como hemos visto, el derbi no escapa a los jugadores. Ambas escuadras introducen cláusulas en las que impiden a los jugadores hacer cualquier tipo de gesto religioso (como santiguarse) y es que hay muchas anécdotas que afectan a jugadores de ambas escuadras por la particular idiosincrasia del Old Firm. La más reciente se vivió hace un par de temporadas, cuando el portero del Celtic, el polaco Artur Boruc se santiguó antes de comenzar una Old Firm en Ibrox Park. Boruc fue amonestado por las autoridades por atentar con este gesto contra el orden público. Todos los jugadores son instruidos sobre zonas de Glasgow donde no es recomendable dejarse ver. Nacho Novo, español y católico ,fue delantero estrella del Rangers y vió su coche destrozado en alguna ocasión por ser considerado un traidor  por los aficionados del católico Celtic,que veían como algo inconcebible ser católico y defender los colores del equipo protestante de Glasgow.El gallego contestaba a los insultos de los Ultras católicos de una forma muy especial.

Los jugadores procuran no meter el dedo en la llaga, aunque a algunos les fue la marcha, una de las provocaciones más sonadas en un derbi fue la protagonizada por Gascoigne, cuando anotó un gol y lo celebró simulando que tocaba la flauta que hacían sonar los integrantes de la Órden de Orange, una organización anticatólica. La brutal polémica que causó aquello le supuso una enorme multa y amenazas de muerte. Según comentaría después, pasó bastante del tema y nunca temió por su vida. Gazza nunca fue un tipo impresionable…

En 1999, en otra batalla campal en un duelo entre Celtic y Rangers, el árbitro del partido, Hugh Dallas se llevó el impacto de una moneda en la cabeza. Tampoco le importó demasiado, pues después diría que…
“Tengo amigos en el mundo del arbitraje, como Collina, a los que les encantaría dirigir un Old Firm. Yo no lo dudaría: si tuviera que elegir entre arbitrar a las mejores estrellas del continente en la Champions League o un derby de Glasgow… me quedaría con nuestra propia batalla de gigantes”

El año pasado, a alguien le entraron ganas de enviar a Neil Lennon, entrenador del Celtic, balas y explosivos por correo. Estas amenazas a la vida de Lennon crearon una atmósfera en Glasgow tan venenosa que el gobierno lanzó una nueva ley, el acta de comunicaciones amenazadoras y comportamientos ofensivos en el fútbol. Bajo esta ley, que se aprobó en marzo de 2012, a cualquiera que se le pille cantando canciones ofensivas contra protestantes o católicos irá directo a la cárcel.
Y para terminar, sirva este humilde artículo para rendirle homenaje al Glasgow Rangers. Dejando a un lado sus colores religiosos y/o políticos, no deja de ser un equipo de 139 años de historia, (para comparar, el decano del fútbol español, el Recre, tiene “solo” 122 años) y es además el laureado del continente, y sólo por eso, es para entristecerse con su desaparición. La maldita crisis que nos asola no iba a hacer excepciones con el fútbol, por mucha leyenda que tuviera a sus espaldas.

Esperemos que esto no sea un “Adiós”, sino solo un “Hasta luego”.

 

 

Anuncios

8 comentarios en “El adiós del Rangers de Glasgow.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s