Domenech,el carnicero tarotista.

Hay gente que para motivarse laboralmente no necesita de los halagos,ni de los cumplidos de sus compañeros.Hay personas que buscan la confrontación permanente,el ser odiados por la gente que les rodea, para así ganarse el respeto y lograr la motivación diaria en su trabajo.El amor y el odio son dos motores muy poderosos que mueven los engranajes de la vida.Cada cual elige su estilo para tratar con sus semejantes.

A Jose Mourinho le quieren unos y le odian otros.Su estilo chulesco no deja a nadie indiferente,pero sus buenos resultados le dan margen para sacar la lengua a pastar cuando estime conveniente.El caso de Raymond Domenech en cambio,es distinto.Raymond es un claro ejemplo de que el odio generado por todo un país puede ser una fuente de inspiración y motivación para seguir adelante.A Raymond no lo quería absolutamente nadie en Francia y aún así siguió con su estilo de artista excéntrico hasta que acabó por hundir definitivamente a la selección francesa.

La vida de Raymond no fue fácil.Hijo de un exiliado español de la época de la Guerra Civil, tuvo que abrirse paso en barrios periféricos de una Francia que no se mostró tan acogedora como daba a suponer su lema de “Liberté,egalité,fraternité”.

En barrios de inmigrantes de Lyon se crió un Raymond Domenech que fue siempre educado en el anti-franquismo y en el catalanismo.Tanto era así que de pequeño, cuando los gamberros de su barrio le llamaban “sucio español”, él les replicaba enojado:

“No soy español….soy catalán”.

El padre del homenajeado de hoy encontró trabajo como obrero en las fundiciones Roux.Se había casado con Germaine, francesa de clase media que trabajaba en una fábrica de electrodomésticos,y habían tenido a dos hijos:Albert y Raymond.Ambos se pasaban el día en el patio jugando partidillos eternos de fútbol ante la desesperación de la madre:

“A mediodía mi madre nos llamaba por la ventana para comer y le decíamos: no podemos subir, vamos 27-26 “

El padre a veces bajaba también a jugar con ellos en pantalón corto y terminaba discutiendo con Raymond, que asumía el papel de árbitro,mientras la madre los observaba desde arriba resignada y viendo como la cena se iba enfriando entre gritos de gol.

Cuando el padre entró a trabajar en los servicios de mantenimiento y limpieza de los grandes almacenes “Nouvelles Galleries”, el joven Raymond ya se entrenaba por las mañanas con los profesionales del Lyon. Por las noches, acudía a trabajar con su progenitor hasta las dos o tres de la madrugada. Tenía 18 años y clausuraban la jornada paseando por los muelles del Ródano.

“A veces, no me iba antes de las seis de la mañana. Me comía los pasteles de chocolate de la confitería hasta el empacho”

En sus primeros partidos como profesional con el Olympique de Marsella (temporada 1970-71) ya mostró lo que sería una tónica a lo largo de su carrera…le gustaba ser el centro de atención por cosas poco edificantes,aunque él no las hubiera cometido.Así sucedió en el incidente con el delantero del Niza,Helmut Metzler.El veterano delantero austríaco fue “cazado” por un defensa del Olympique y tuvo que retirarse a raíz de aquella lesión.El autor de aquella terrorífica entrada se llamaba Jean Baeza y lucía por aquel entonces un “look” muy similar a nuestro homenajeado de hoy.Este fue el motivo por el que la prensa se confundió de jugador y dijo que había sido el debutante Domenech el que había causado la lesión al delantero centro del Niza.Lejos de querer sacarlos de su error,Raymond dejó que la noticia se extendiese para así granjearse la fama de tipo duro sobre el césped.Raymond Domenech pasó a ser denominado como “le boucher” (el carnicero).

En el Olympique ganó una Copa de Francia en 1973 y se convirtió en jugador esencial de la zaga durante las ocho temporadas en las que permaneció en el conjunto marsellés.Sus actuaciones con el Olympique le valieron para ser llamado en seis ocasiones por la selección francesa absoluta.No era un portento con los pies,pero su rudeza y su carisma parecían bastar para hacerlo internacional.

Su siguiente Club sería el Estrasburgo.En su presentación ante los medios alsacianos,volvió a demostrar que le iba la marcha y que prefería ser odiado a ser querido:

“No me siento alsaciano. Tengo muy poco contacto con los alsacianos”

En Alsacia permaneció cuatro temporadas a un buen nivel,siendo pieza clave para la consecución de una Liga en 1979.Siguió siendo llamado ocasionalmente para defender a “les bleus” y mantuvo su fama de tipo duro y excéntrico con los medios.

La treintena se iba acercando y el nivel físico de Raymond se resintió.Paris Saint Germain y Olympique de Burdeos fueron sus dos últimos Clubs de primer nivel antes de la retirada como futbolista profesional en el FC Mulhouse,donde ejerció de jugador-entrenador.

Si su etapa de jugador estuvo marcada por la polémica,la de entrenador estuvo marcada por el escándalo.Con un estilo narcisista,iluminado y bastante desagradable,Domenech fue pasando por equipos de cada vez mayor categoría para acabar entrenando a la Francia de Zidane en 2004.Su bagaje como entrenador incluía cinco temporadas con el Lyon y once con las categorías inferiores de Francia.El conocimiento que se le suponía a Domenech sobre los jóvenes jugadores galos,fue uno de los puntos fuertes para su elección como seleccionador nacional.Francia necesitaba sangre nueva para renovar a una generación excelente de futbolistas que ya tocaba a su fin.

La esperanza por un futuro brillante pronto se tornó en desesperación.

A pesar de la final alcanzada por Francia en el Mundial de 2006,la afición nunca apoyó a Raymond lo más mínimo.Ni la afición,ni los jugadores,ni la prensa parecían entender qué hacía como seleccionador francés un tipo que:

– en vez de dar la convocatoria para el Mundial 2006 de cuerpo presente, dejaba un mensaje grabado en un teléfono móvil al que los periodistas solo podían acceder con contraseña.

– cuando Francia fue eliminada en la Eurocopa 2008,al ser preguntado sobre sus planes de futuro dijo que había que pasar pronto página y que esa misma noche le iba a pedir matrimonio a su novia,la periodista Estelle Denis.

– era capaz de dejar fuera de la convocatoria para un Mundial a futbolistas como Benzema,Trezeguet,Giuly o Pires,simplemente porque SU SIGNO ZODIACAL NO ERA EL CORRECTO (lo pongo en mayúscula para que se vea bien).

Con estos antecedentes solo era cuestión de tiempo que hubiese un motín dentro de la selección francesa.Así sucedió en el transcurso del Mundial 2010,cuando Anelka le dijo “vete a tomar por culo,sucio hijo de puta” y el resto de futbolistas pareció asentir con la cabeza.La imagen de Francia quedó muy tocada a raíz de todo aquello.Si la retirada de Zidane fue como perder un brazo,la permanencia de Domenech a cargo del banquillo francés durante seis años fue como tener un cáncer cerebral.

Tras la salida de Domenech del banquillo bleu,Laurent Blanc primero y Deschamps después, parecen haber dado algo de ilusión a los aficionados y a la prensa francesa.Puede que no vuelvan a ganar títulos en una buena temporada,pero al menos Francia no será el hazmerreir de Europa por las ocurrencias de un excéntrico tipo de origen español que pensaba que el Destino estaba escrito en los astros.

 

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