El Iker Casillas de Samoa.

El deporte en general (y el fútbol en particular) es un poderoso instrumento para la integración social,ya que prepara para la vida adulta al niño educándolo en la importancia de vencer, pero siempre siguiendo unas reglas básicas de respeto hacia el juego y el rival.Tan importante es saber encajar una derrota como una victoria.Recuerdo algún entrenador que pedía más esfuerzo y más goles a sus jóvenes pupilos de 12 años cuando el marcador figuraba ya 12-0 a su favor,ante unos rivales que apenas eran capaces de dar dos pases seguidos.Ese tipo de cosas me apena bastante.¿Qué necesidad hay de infligir esas humillaciones a niños que solo quieren divertirse jugando al fútbol?.Tiempo tendrán cuando sean profesionales de ir al 100% durante los 90 minutos,pero mientras son unos niños han de ser educados en la premisa de “no hacer leña del árbol caído. Así al menos lo veo yo.

Aunque el fútbol se ha ido profesionalizando muchísimo en las dos últimas décadas aún se pueden encontrar equipos nacionales con el nivel de uno de aquellos equipos de Cadetes que encajaban palizas escandalosas en las Ligas locales de cualquier ciudad española.No hablo de Canadá,ni de Yibuti,ni de Tailandia sino de las selecciones de Oceania,sin duda las más flojas del planeta fútbol y que incluso han hecho emigrar a Australia a la Federación Asiática en 2006, intentando alcanzar así un mayor nivel en el panorama futbolístico internacional.

Selecciones nacionales como las de las Islas Cook,Tonga o Papúa Nueva Guinea son caricaturas de equipos jugando en Federaciones teóricamente profesionales.Actualmente,el mejor clasificado de la C.F.O. en el ranking FIFA es Nueva Zelanda que ocupa el puesto 91º,lo cual habla bien a las claras de la nula relevancia que tiene esta Federación en los campeonatos internacionales ajenos a su continente.Los equipos de la Confederación de Fútbol de Oceanía solo son noticia cuando alguno de sus miembros recibe una paliza de escándalo que hace palidecer a aquellos 12-0 que a veces encajábamos cuando éramos niños.Samoa Americana,un pequeño territorio colonial pertenenciente a los USA, se lleva la palma en este tema al haber encajado la friolera de 31 goles contra Australia en 2001.Un gol en contra cada 3 minutos.

 

 

¿Cómo se puede sentir un portero en un partido como este?.Pues al guardameta de Samoa Americana,Nicky Salapu,se le dió por desaparecer del mapa tras haber encajado la mayor goleada de la Historia en un partido “profesional” correspondiente a la clasificatoria para el Mundial 2002. Salapu estuvo seis meses en paradero desconocido.Él estaba avergonzado por haber encajado semejante barbaridad de tantos y no quería saber nada de nadie… a pesar de que los propios  periodistas australianos reconocieron su buena labor aquel día (comparado con la de sus compañeros):

“Recuerdo muy bien el partido, y de no ser por Nicky Salapu, su portero, todo habría sido peor para Samoa. Él no pudo hacer nada. Incluso hizo dos o tres paradas bastante buenas, pero su selección estaba formada por chavales de patio de colegio. De no ser por él, estoy seguro de que Australia habría ganado por una diferencia aún mayor..”(Michael Cokerill, periodista del ‘Sydney Morning Herald’)

Tras medio año sin saber de él,Salapu volvió con nuevos ánimos y más moral que el Alcoyano a la selección de Samoa Americana.Tenía claro que los comienzos siempre son duros y que nadie nace aprendido:

“No importa los goles que nos marquen. Este es un comienzo muy duro, pero estamos en el comienzo de un camino que, algún día, será importante para nuestro país. Cuando encajé 31 goles quería morirme, pero un año después pensé que lo mejor era seguir estando juntos y unidos, peleando por un fútbol mejor para nuestro país”.

Evidentemente se volvió a  llevar otro carro de goles en la clasificatoria para el Mundial 2006 (91 goles en 8 encuentros),pero dió una lección de tenacidad y lucha a pesar de todas las derrotas sufridas.Actualmente Nicky Salapu sigue defendiendo el marco de Samoa Americana, mientras recuerda con cierto cariño (a pesar de la vergüenza pasada) aquel día en que entró en el Guiness de los records.A fin de cuentas,Salapu es el tipo más famoso en el fútbol de su país.Él es el Messi samoano,el Casillas de Oceanía….el hombre que soñaba con ganar tan solo un partido de fútbol.Su deseo se cumplió a finales de 2011 cuando Samoa Americana le ganó a Tonga con él bajo palos.Después de todo,las humillaciones pasadas no habían sido en balde.

victoria samoa americana

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